La prostituta, de nombre Priscilla Vaughn, se encontraba desnuda, con sangre en su rostro y recibió a los oficiales con gruñidos y gritos.
El desafortunado cliente se encontraba en el suelo del hotel, con marcas de mordidas y cubierto en “una cantidad significativa de sangre”, de acuerdo al reporte, por lo cual tuvo que ser hospitalizado.
Finalmente se reveló que la mujer era una “escort” que el hombre había contratado. Tras beber alcohol y consumir la droga “éxtasis”, la mujer comenzó a portarse de manera agresiva.
La víctima señala que la mujer “intentó comer su pene y sus testículo”, y que cuando intentó alejarse, la mujer desplegó demasiada fuerza, por lo cual no se la podía quitar de encima.




