Ya
una superestrella en su natal Colombia, la multitalentosa cantante,
compositora e instrumentista sacudió la escena pop estadounidense cuando
debutó en este país en 2001 con canciones personales y ricas sobre
romance y más.
Pero
sus discos más recientes no han igualado la chispa, el filo y el
carisma de su trabajo de hace una década, y su nuevo álbum homónimo,
aunque placentero por momentos, no presenta a esta laureada estrella
bajo la luz adecuada.
Para
“Shakira”, su décima producción, a la venta el martes, la artista de 37
años toma un papel secundario en cuanto a composición y producción, y
la movida no resulta acertada.
“Dare
(La La La)”, dirigida por Dr. Luke, Max Martin y otros, suena como una
canción de Jennifer López, y ese no es un elogio (disculpa, Jenny).
Aunque la participación de Shakira como jueza en “The Voice” ha sido
placentera, su dueto con el también mentor Blake Shelton en el tema
country “Medicine” es aburrido, pese a que fue escrito por la reconocida
compositora de ese género musical Hillary Lindsey. Incluso el dueto con
Rihanna, el primer sencillo “Can’t Remember to Forget You”, parece un
acto desesperado por un éxito pop.
Las
letras del álbum carecen de grandes emociones y de profundidad. Lejos
están de temas como el éxito pop en español “Estoy aquí” o “La tortura”.
(FUE)





