La octogenaria es la primera mujer que es velada de manera no tradicional en la funeraria Marín.
Georgina Cervoni tenía hecho su prearreglo funeral, que
incluía ser velada sentada en una mecedora. Y así está ahora, tal cual lo pidió
cuando visitó la funeraria donde hoy protagoniza su singular velorio.
“La misma señora se lo pidió a su familia y a nosotros. Ella
vino aquí y dijo que cuando ella faltara quería que la velaran así”, afirmó
Elsie Rodríguez, directora de la funeraria Marín, en Río Piedras, el mismo
lugar donde estuvo “el muerto parao”.
Residente de la comunidad San José, la mujer de 80 años tuvo
una muerte natural.
“Ellos (su familia) quisieron concederle su último deseo,
complacerla en el último momento. La respetaron”, reiteró.
La octogenaria es la primera mujer que es velada de manera
no tradicional en la funeraria Marín, donde se han hecho ya cinco velorios
donde los muertos han estado fuera de los ataúdes. Contrario a ellos, la muerte
de Cervoni no fue violenta.




