"Este no es un reto militar. No enviaremos tropas de nuevo a Irak", aseguró el mandatario.
Obama también destacó que cualquier acción estadounidense deberá estar acompañada por los líderes iraquíes.
"Desafortunadamente los líderes iraquíes no han conseguido resguardar la estabilidad (...) Ellos deben intentar dejar sus diferencias a un lado, para tratar de resolver la crisis. No podemos hacerlo por ellos", aseguró.




