La cantante de Barbados eligió un atuendo semitransparente
confeccionado con 216 mil cristales Swaroski y diseñado por Adam Selman.
Debajo, no llevaba corpiño.
Además de ser la figura principal del evento realizado en el Lincoln Center de Nueva York por el premio que le otorgaron, el outfit hizo que las cámaras las siguieran en cada momento, desde la alfombra roja hasta cuando subió al escenario.
El diseñador Zac Posen aseguró que Rihanna "toma riesgos" en la moda y
logra mezclar con habilidad el glamour de la alfombra roja con un
estilo rebelde.
(Grosby Group)







