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Romeo Santos entregó un concierto seductor y maratónico en Houston

El bachatero dominicano-estadounidense cantó por más de dos horas en un espectáculo cargado de dramatismo y pasión desbordaba

HOUSTON- El bachatero dominicano-estadounidense Romeo Santos entregó un concierto seductor y maratónico en el Toyota Center, el primer de dos, ante una delirante audiencia de abrumadora mayoría que celebró extasiada y entregada cada uno de los gestos del seductor artista de Nueva York que cantó 34 canciones durante más de dos horas de pasiones desbordadas.
Santos, pese a no tener una gran voz ni muchos recursos interpretativos, entregó un espectáculo que fue como una telenovela llena de dramatismo, tensión, celos, infidelidad, sexo, pasión, seducción, traición, reconciliación, romanticismo, perdiciòn y final feliz. Las canciones del bachatero juegron el rol de hilos conductores de todos los tópicos, como eslabones de una cadena, que la audiencia celebró siendo a la misma vez testigo y actores del espectáculo.
El dramatismo exacerbado que presentó Santos en su espectáculo comenzó a las 8:53 p.m en el epílogo mismo de su presentación cuando el artista apareció en lo alto del escenario cubierto con una capa de aire real, un báculo y dándole la espalda a la audiencia. Un asistente ataviado de negro se acercó a Santos, le hizo una reverencia sobreactuada, y le quitó la cama para que el cantante se volteara a ver al público. La audiencia delirante celebró el desplante del artista con un grito agudo y ensordecedor.
Santos, sin pausas, descargó una seguidilla de sus temas Inocente, Amigo y Por un segundo, que levantaron al público para cantar junto a él y sacudirse levemente con el ritmo dominicano de bachata que no es más que una versión quisqueyana del clásico bolero cubano aunque tocada un poco más rápida. El efecto de la gente sacudiéndose con el ritmo generó un efecto como de una ola que se sacudía en un vaivén sereno.
"¿Cómo se encuentra Hosuton esta noche?" dijo Santos a guisa de saludo la audiencia, que le respondió con toda clase de gritos y porras, para enseguida entregarles uno de sus temas clásicos, Loco.

Sin embargo, lo que siguió después fue en la misma línea dramática ya que el artista se sentó en las escaleras del escenario para decir "les tengo malas noticias, fui al doctor y me dio malas noticias... tengo el colesterol alto, la azúcar alta, pero él doctor me dijo, no te preocupes Romeo, ve a Houston y búscate una latina, puede ser una salvadoreña, una dominicana, una cubana, tal vez una mexicana, la que sea, que ellas te curarán el corazoncito... ando buscando una latina aquí en el Toyota Center" y con ese dramática introducción se lanzó con el tema Mi corazoncito y, al finalizar, dijo "ya me siento mejor" con voz cansada luego de haber usado el pedestal de su micrófono para simular que era un falo enorme.
A partir de ahí subió la intensidad pidiéndole a su guitarrista que tocara "like you are fucking the guitar!... estas mujeres son especiales, toca como si le estuviéras haciendo el amor" para tejer una descarga de temas como Cancioncitas de amor, Su veneno, Promise, Infieles, Animales, Soberbio, 7 días, La diabla, Tu jueguito y Llévame contigo.
Enseguida Santos subió al escenario a una chica robusta para preguntarle "¿cómo te gustan los besos? ¿conoces los besos sorpresivos?" y enseguida la besó en la boca lo que desató todavía más el delirio de las mujeres en lo que fue la introducción de los temas Un beso, El malo y Necio.
Para subirle todavía más al dramatismo Santos trajo al escenario a un cantaor de flamenco, al que nunca presentó, para que cantara la introducción del tema Mi santa de ecos flamencos al que ligó con el tema Odio.
"Esta canción, como se dice en República Dominicana, es para cuando un hombre hace bien el trabajo, ya tú sabes, es lindo, detallista, buen amante, trata bien a su dama... así que si ella se va, aunque se vaya con otro, cuando la ve le dice, sabes qué, tú eres mía" dijo Santos como introducción del tema Eres mía que tejió con Hilito, Fui a Jamaica y un popurrí de temas que hizo con su antiguo grupo Aventura como No lo perdona Dios, Hermanita, Amor de madre y La boda.
En las telenovelas no puede faltar una confrontación entre varones enfrentados por una mujer y, en el espectáculo de Santos que se caracterizó por su dramatismo exagerado, el dominicano tocó la tragedia que le faltaba al invitar al escenario al espectador Juan, quien dijo ser puertorriqueño-salvadoreño de Baytown, Ella y yo en un dueto de confrontación muy divertido para la audiencia que aplaudió a rabiar la representaciòn que el artista y su invitado hicieron.
Santos, toda la noche, estuvo coqueteando con la audiencia y haciendo explícitas e implícitas referencias al sexo. Así que, como broche y gran final de su concierto, el dominicano-estadounidense subió a una chica de la audiencia ataviada en vestido verde a la que llevó hasta una cama en lo alto del escenario, le invitó una copa de vino, la abrazó, besó y, como remate, acostó en la cama cubriendo a ambos con una colcha roja, todo eso mientras le cantaba su tema Propuesta indecente.
Santos saltó de la cama, en medio de una lluvia de papelitos blancos, para recibir el delirante aplauso de la audiencia enloquecida a las 11:38 p.m. El cantante dominicano-estadounidense entregará la noche 5 de junio, también en el Toyota Center, otra versión de su telenovelesco concierto.
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