Por: Agustin de la Cruz (Sugar).
A través de la historia la humanidad ha venido experimentando cambios, unos buenos otros no tan buenos, pero en cada uno de ellos se observa un crecimiento global, dentro de ese crecimiento existen personas como tú, como yo, como cualquier ente pensante que ha dado un paso más allá que los demás en pos de lograr alcanzar un crecimiento personal que se refleje en bienestar.
A través de la historia la humanidad ha venido experimentando cambios, unos buenos otros no tan buenos, pero en cada uno de ellos se observa un crecimiento global, dentro de ese crecimiento existen personas como tú, como yo, como cualquier ente pensante que ha dado un paso más allá que los demás en pos de lograr alcanzar un crecimiento personal que se refleje en bienestar.
Ese resultado no, nos hace mejores personas que los demás, pero si nos coloca en una posición de diferencia y debemos asumir la responsabilidad adquirida, aun por encima de las cosas creemos nos traen satisfacción.
La felicidad no necesariamente esta en los lujos y comodidades que a diferencia de la mayoría nos podemos dar quienes dimos con sacrificio ese paso más allá para obtener con mayor grado de facilidad los bienes y servicios que nos garantizan comodidad y mejor nivel de vida, pero jamás podrá estar en el fondo de un trago, ni en quien vive bajo el desprogramado día a día, ni en quien cae y en vez de levantarse prefiere hacer del suelo su mejor excusa, ni en la silla que espera al tipo común en un colma-don cualquiera.
En nombre de la libertad y la supuesta felicidad, todos queremos se nos permita actual en libre albedrio, pero resulta que hay un precio que pagar cuando decidimos ser diferentes y hasta que eso no se aprende, vivimos creyendo que nos quieren controlar la vida y coaptar la libertad.
Quienes hoy se confabulan apoyándote hacer lo que ellos no pueden, serán quienes mañana te van a crucificar, asegurando que no supiste darte tu lugar, ni lograste vivir al nivel de lo que alcanzaste.
Quienes hoy se confabulan apoyándote hacer lo que ellos no pueden, serán quienes mañana te van a crucificar, asegurando que no supiste darte tu lugar, ni lograste vivir al nivel de lo que alcanzaste.
No permita que nadie le diga que hacer, sea usted, pero no pierda el enfoque, ni la lógica y sobre todo aprenda a asumir el estatus que con sacrificio adquirió, de lo contrario de nada sirvió el sacrificio de haber dado ese paso más allá que los demás. Sea Feliz ¡! y Feliz inicio de semana. (soylatino.net).




