Los comediantes Nicolás Díaz, Margaro, y Arcy
Peralta, Cacharrá, se arrodillaron tan pronto entraron a “La Pecera”, la
sala de entrevistas de LISTÍN DIARIO. Unieron sus manos, como en
plegaria, para pedirle al magistrado que conocerá la apelación de los
asaltantes de Margaro, que les niegue sus peticiones de salir en
libertad.
Díaz fue atracado en Villa María hace casi dos años. Le
apuñalearon cinco veces y sus dos atacantes fueron condenados a 10 años
de prisión. Apelaron y ahora el proceso está en la primera sala de
apelación del Distrito Nacional, donde el próximo 9 de abril tendrán la
última audiencia.
“Me llaman a mi teléfono diciéndome que falte a
la audiencia si no quiero que ellos (los asaltantes) se llenen de odio”,
comentó el comediante.
Los contactos de los asaltantes, siempre con número de teléfono restringido, se han incrementado en los últimos días.
Los
comediantes, que visitaron la redacción del LISTÍN, responsabilizan al
magistrado que lleva el caso, de cualquier cosa que le pase a Margaro a
partir de la decisión que tome. Rogaron que no sea asignado un juez
interino para conocer la apelación de sus atacantes, identificados como
José Paulino Veras (Sergio) y Víctor Manuel Gerónimo Piñeiro (Vitico),
recluidos en La Victoria.
La petición que tiene el comediante es
que no se varíe la sentencia de 10 años de prisión que les fue dictada
en diciembre pasado. Tanto Arcy Peralta como Margaro coincidieron en
cuestionar la regeneración que se supone deben producir las cárceles
dominicanas, algo que por las amenazas que recibe el comediante,
obviamente, no ha ocurrido.
(+)
LA SENTENCIA A 10 AÑOS DE PRISIÓN
2013
La sentencia que condenó a los atracadores indica que el día 26 de mayo
de 2013 los imputados Víctor Manuel Gerónimo Piñeiro (Vitico) y José
Paulino Veras (Sergio) que portaban arma blancas, interceptaron a la
víctima José Nicolás Díaz, “Margaro”, en la parte frontal del Garaje
Díaz, situado en la calle Doctor Betances esquina calle 15, número 53
del sector de Villa María.
Se explica que Paulino Veras propinó
las estocadas a Margaro, mientras su compañero Víctor Gerónimo Piñeiro
le quitaba un revolver y RD$80.




