Pero no queda ahí. Según reportan The Mirror y Daily Mail, la adolescente de 16 años se mutiló la piel para marcarse las palabras "gorda", "ruina" y "odio".
Su meta era convertirse en abogada. Eso era algo ampliamente conocido sobre ella. Sin embargo, aquellos que realmente la conocían sabían que la chica tenía problemas mayores.
Al momento de la tragedia, McLoughlin vivía con su madre sustituta en Bolton, Inglaterra. Esto respondió a los problemas de drogadicción de sus padres biológicos.
Tenía un historia de automutilación y, 24 horas antes de quitarse la vida, la joven había sido llevada a un hospital de Greater Manchester. Allí, el médico que la atendió consideró que la adolescente estaba simplemente "teniendo un mal día".
Según informa The Mirror, los problemas de la menor se intensificaron hace varios años cuando su hermana la contactó a través de Facebook. Comenzaron a compartir e incluso trataron de reconectar con su madre biológica.
Horas antes de suicidarse, McLoughlin comenzó a llorar y le pidió perdón a su madre sustituta, quien luego la encontró muerta.




