SANTO DOMINGO. Miles de dominicanos que residen y
trabajan en Panamá pudieran verse afectados con la suspensión del
programa de regularización de extranjeros "Panamá, Crisol de Razas".
Crisol
de Razas se estrenó en 2010 y su objetivo hasta septiembre de 2014 era
legalizar el estatus migratorio de los inmigrantes radicados en Panamá
que se encontrasen en situación irregular, cumpliendo con las normas
legales establecidas y observando los criterios de seguridad, derechos
humanos y las políticas del Gobierno.
Marcos (nombre ficticio) es
un dominicano que hace dos años y seis meses, emigró a Panamá donde
trabaja de camarero en un restaurante. En República Dominicana, tiene
dos niños a quienes envía el sustento mensual como resultado de su labor
en esa nación.
Ahora, su estatus migratorio es de preocupar.
Aunque su permanencia en el país istmeño todavía es legal, en siete
meses vencerá su visado.
En una carta enviada a Diario Libre,
Marcos de 35 años, explica que los extranjeros que querían regularizar
su situación debían pagar al gobierno panameño US$1, 272 por un carnet
de estadía y US$500 por un permiso para trabajar. En total US$1, 772 que
eran válidos por dos años. Vencido ese plazo, debían contribuir con la
misma cantidad para obtener igual beneficio por diez años.
"Pero
qué sucede, ya este gobierno (el de Juan Carlos Varela) no quiere
regularizar los extranjeros y los que obtuvimos los dos años cuando se
nos venza el carnets de estadía tendremos que salir del país", expresa
NP con gran preocupación.
Y es que con la entrada del gobierno
de Juan Carlos Varela, se suspende el programa Crisol de Razas y
comienza a cambiar la situación para algunos extranjeros.
"Cuando
entró la nueva administración, dijo que iban a hacer una última feria
migratoria, en esa 1, 819 dominicanos se legalizaron, algunos lograron
adquirir la de dos años, otros la de diez años", comunicó el cónsul
general de República Dominicana en Panamá, Domingo Ramírez.
Además,
la situación de la entrada migratoria fue variada para algunos países.
En el caso de República Dominicana, un mes después de iniciar su
gestión, Varela decretó que todos los ciudadanos dominicanos que
desearan ingresar a Panamá tendrían que tener la autorización previa del
Ministerio de Seguridad Pública de esa nación.
La medida está
contenida en el decreto 464 del Ministerio de Seguridad Pública y deroga
el decreto ejecutivo 167 del 20 de marzo de 2014, que excluía a la
República Dominicana y a Haití de los países cuyos ciudadanos
necesitaban autorización previa del Ministerio, solo requiriéndose el
visado emitido por las autoridades consulares.
Un problema espinoso
El
embajador de República Dominicana en Panamá, César Medina, explicó a
este medio que cuando llegó a ese país a finales de diciembre pasado, se
topó con la referida situación.
"Hallé un problema bastante
espinoso porque el presidente Juan Carlos Varela había decretado
regulaciones para los inmigrantes establecidos en este país
centroamericano... En lo que atañe a los dominicanos, le toqué el tema
al Presidente Varela el día 8 de enero pasado cuando le entregué las
Cartas Credenciales en el Palacio de Las Garzas, y de forma muy
espléndida me respondió que esa particularidad debe manejarse en
términos diplomáticos entre los dos gobiernos, como en efecto debe de
ser", respondió Medina.
El diplomático adelantó que en la Cumbre
de las Américas, que se celebrará entre el 10 y el 11 de abril próximo,
intentan concertar una reunión bilateral entre los dos presidentes y es
posible que ese tema esté en agenda.
"Pero como comprenderás,
para la ocasión el Presidente anfitrión tendrá mil obligaciones para
atender a más de 30 jefes de Estado y de gobierno que estarán presentes,
entre ellos el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pero
puedes estar segura que como representante del Estado Dominicano haré
cuanto me sea posible, dentro del rigor diplomático y respetando la
soberanía del Estado Panameño, para regularizar la situación de miles de
dominicanos que puedan verse afectados en su ritmo de vida en un país
que les ha acogido con hospitalidad, cariño y respeto", agregó a su
respuesta.
En los últimos cinco años (2009 hasta 2013), unos 76, 486 viajeros procedentes de República Dominicana entraron a Panamá.
Los
ciudadanos dominicanos tienen un tiempo de 30 días desde que pisan el
territorio panameño para poder cambiar su estatus migratorio o ampliar
su tiempo de turista en cualquiera de las oficinas de migración so pena
de multa, a diferencia del resto de países que tiene un tiempo de hasta
seis meses para hacer dicho cambio de turista a cualquier otro tipo de
visa.
Recomendaciónes
Un documento
que consiguió DL destaca dentro de las recomendaciones para este caso:
crear un marco normativo similar al de los países amigos para los
centroamericanos o incluirlos como países amigos, tomando en cuenta que
Panamá ha tomado el compromiso de sumarse activamente al proceso de
integración centroamericana; mejorar los sistemas de seguimiento y
denuncia del tráfico de personas; nueva revisión y adopción de
estándares internacionales en relación con las condiciones bajo las
cuales los refugiados viven en Panamá.
Consecuencias
De no acatar estas recomendaciones se corre el riesgo de aumento en los casos de deportaciones de centroamericanos
Riesgo de posteriores cambios a leyes migratorias menos flexibles porque no se trabajó en una solución alternativa a tiempo, como los siguientes: Implementación de visas para países centroamericanos; recorte en tiempo de estadía como turista en Panamá, como lo es el actual caso de República Dominicana y en futuro tentativo lo podría ser de Nicaragua y el resto de países centroamericanos; peligro de incremento en la trata de personas; aumento en las poblaciones de refugiados.




