Un sacerdote católico que tocó los senos, los muslos interiores y la ingle de una mujer en un vuelo nocturno fue sentenciado a un año de reclusión, seis meses en una prisión federal, y el resto del tiempo no podrá salir de su casa.
Marcelo de JesuMaría de 46 años, residente de la comunidad de Valyermo,
en el condado de Los Ángeles, recibió la sentencia de la jueza federal
Beverly Reid O'Connell. También fue obligado a registrarse como ofensor
sexual.
De Jesumaría fue encontrado culpable en mayo, del cargo
de contacto sexual abusivo, lo que implica una condena de hasta dos años
en prisión.
El incidente ocurrió en un vuelo de la aerolínea US
Airways, de Filadelfia a Los Ángeles el 17 de agosto de 2014. El ahora
sentenciado le pidió a la sobrecargo que si se podía cambiar de asiento a
la última fila para sentarse junto a su esposa.
Entonces se
sentó en el asiento de en medio, la víctima estaba en el asiento del
pasillo, y en el de la ventanilla se ubicaba un pasajero masculino.
La mujer quien iba dormida, despertó cuando sintió la mano De Jesumaria cerca de la ingle.
El hombre además le tenía el brazo a su alrededor y le tocaba los
senos. Por un largo tiempo la mantuvo sujetada sin dejarla mover, pero
cuando la soltó, ella se levantó al baño, y desde ahí pidió ayuda a la
sobrecargo, a quien le informó que el pasajero la había tocado
indebidamente.
Los sobrecargos cambiaron a De Jesumaria a
los asientos al frente del avión, y lo sentaron entre dos pasajeros
hombres mientras que los pilotos solicitaron a la policía recogerlo en
los andenes del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, cuando aterrizaran.
Cuando los agentes del FBI entrevistaron a De Jesumaria, admitió que
disfrutaban los “vuelos íntimos” con mujeres. Y según él, entendió que
tocar a su víctima en pleno vuelo había sido consensuado porque no lo
rechazó, y su silencio lo interpretó como un acto de timidez y
coquetería.
En la audiencia, la víctima dijo que el crimen le
trajo miedo, frustración y ansiedad a su vida; una pesadilla que cada
día recuerda porque viajar en avión es parte regular de su trabajo.
De Jesumaría, un sacerdote que pertenecía a la Diócesis de San Bernardino, fue removido de su ministerio de inmediato que se supo de las acusaciones.
Según su portal en Internet, la Diócesis de San Bernardino es la quinta
más grande del país, y cubre una población de un millón de personas.
En un comunicado de la Diócesis, que difundió la cadena NBC de Los Ángeles,
dijeron que consideran las acciones del sacerdote como ilegales e
inmorales. “Lamentamos profundamente cualquier daño que haya ocurrido
como resultado de sus acciones”,señalaron.